Todo empezó en una cocina pequeña, probando recetas, equivocándonos y aprendiendo en el proceso.
Nos cansamos del pan sin sabor, del que se ve bonito pero no dice nada. Así nació Frank Bakery: con la idea de hacer algo real, algo que sí se antoje.
Hoy seguimos haciendo lo mismo: pan con paciencia, con técnica y con mucho amor por lo que hacemos.